A mis compañeras
Como era de esperar,
A ustedes, mis queridas compañeras
Mis futuras y excelentes colegas,
estas sentidas palabras quiero dedicar,
A través de un poema.
Cualquiera fuera la razón,
Sentimiento o vocación
Por los que eligieron esta carrera,
Doy gracias a estos de haber existido
y de habernos cruzado de esta manera.
No fueron cuatro, sino dos años
Uno y medio atravesado por la pandemia
Hasta que por fin se nos dio una tregua
Y en el aula nos reencontramos
a batallar nuestra última pelea.
No es que a nuestra profesión
La defina como una guerra
Pero en ambos casos se tiene a sus protagonistas, sus luchas,
sus logros, alegrías y también tristezas.
Cada una de nosotras, tan única y diferente
Tan especial, diversa y elocuente
Pudo hallar sus propósitos, sus objetivos, su fundamentación, sus tiempos y obstáculos sorteó
Que ironía, Casi como una planificación.
Nada fue fácil,
¿Y por qué debería de serlo?
Dicen que las pruebas más difíciles
Son para sus mejores guerreros.
Guerreras diría yo, para cambiar el género
En esas batallas, de lecturas que habrían nuestra mente
Fuimos cruzándonos por ejemplo, con
Melina Furman, Claudia Broitman, Mirta Torres o Isabelino Siede.
No podemos nombrar a todos y todas
Pero sepan que en la memoria quedan presentes.
Forjar nuestros pensamientos,
Y Nuestro posicionamiento docente,
Sostener ideas propias y respetar las otras.
Trabajar unidas poniendo nuestra impronta
Son algunas de las cosas que hemos aprendido en esta hermosa trayectoria.
Hoy miramos estos 4 años
Con nostalgia, con alegría, con un "no se qué" que nos llena de emoción
Quizás sea porque cada una sabe cuánto dejó en cada momento, cuánto le costó batallar en cada pelea, cuánto ganó y perdió en esta odisea.
El sacrificio que hicimos, y que muchas personas hicieron con nosotras.
Docentes que están y que estuvieron marcando nuestra trayectoria.
Familiares que nos apoyaron con el alma, y que nos apoyan aquí, ahora o desde arriba, en la gloria.
Aquí estamos, finalizando una etapa que alguna vez fue un sueño.
Mis queridas, ¡Se está cumpliendo!, entonces celebremos.
Por los que están y por los que se fueron, por todo lo que pasó y todo lo que vendrá.
Esto no es un adiós, sino un hasta luego
Acá no se termina, esto recién comienza
Me alegra y enorgullece haber transitado este camino con ustedes
Personas tan diversas, con las que puedo hablar, reir, llorar o sacudir mis penas.
Amigas, compañeras, futuras colegas
Ustedes son mujeres fuertes y valientes
Podrán lograr todo lo que quieran
Ustedes son ejemplo de perseverancia, esfuerzo, respeto y voluntad constante
¡Pucha, si qué valen la pena!
Pero lo más importante
Me han demostrado que para ser un buen docente,
No basta pensar como Terigi, o poner en práctica aquello que enseñó Brousseau,
ser una buena docente comienza con ser una buena persona con la otredad, con humildad y mucho respeto hacia quienes nos rodean. Eso será siempre lo principal.
Las quiero mucho.
Lu

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